Nada y nadie me saca de la cabeza que la película de Dragon ball será horrenda en proporciones épicas. No es sólo la reinvención de la historia para hacerla más cercana al joven gringo promedio, sino que simplemente mi instinto me dice que va a ser una porno de efectos especiales y esas películas simplemente son malas (te miro a ti Matrix 2).

Aún así, eso no implica que los grandes nombres del rubro se queden fuera de esta oportunidad de sacar una jugosa tajada de los seguros dividendos que dará la película, por lo que CafeFX sería la última adición a una multitud de estudios y similares a cargo de los efectos especiales.

(Vía Dimension 2.5)